Consejos útiles para uso cotidiano de la electroestimulación

A continuación encontrarás algunos consejos útiles sobre el uso de electroestimulación para un entrenamiento muscular.

En primer lugar, es fundamental elaborar una tabla de trabajo semanal de este tipo:

LunesMartesMiércolesJuevesViernesSábadoDomingo
PiernasBrazos y troncoPiernasBrazos y troncoPiernasBrazos y tronco 

NOTA: El domingo normalmente se descansa o se trabaja en la zona que se tiene más necesidad.

Se trata solamente de un ejemplo, lo importante es elaborar un programa semanal.

En una sesión de entrenamiento de piernas, si se desea trabajar los muslos, se pueden colocar los electrodos en el cuádriceps. Es fundamental colocar bien los electrodos y después conectar los cables. Teniendo en cuenta que se está trabajando con corriente rectangular bifásica compensada, es indiferente el color de los conectores (rojo o negro). De todos modos tienen que seguirse las indicaciones que se muestran en el manual de las posiciones. Una vez finalizada la sesión, se pasa a trabajar en los gemelos. Pueden aplicarse los electrodos de los cuádriceps y colocarlos en los gemelos, o bien, si ya se han posicionado de nuevo, pueden simplemente desconectarse las clavijas y conectarlos a los electrodos de los gemelos para iniciar el tratamiento. Es posible seleccionar el programa agonista/antagonista y trabajar de modo secuencial, y a la vez, en cuádriceps y bíceps.

La ropa más cómoda durante el uso de un electroestimulador es la deportiva, en particular pantalones cortes cuando se entrenan las piernas y una camiseta ligera cuando se entrenan los abdominales o la espalda. Es importante que sea ropa ligera y que permitan acceder rápidamente a los cables y moverse libremente.

Puede ser útil habituarse a seguir siempre la misma secuencia para la colocación de los electrodos. Por ejemplo de arriba a abajo o viceversa. De esta manera, el posicionamiento de los electrodos se convierte en una operación casi automática y rápida, que permitirá ahorrar mucho tiempo.

Después de los primeros días, es importante aumentar de forma progresiva la intensidad, respetando su sensibilidad. El objetivo tiene que ser lograr aumentar el nivel de intensidad de la corriente. Pero no se olvide de la palabra clave: gradualidad.

Trabajando con intensidad demasiado base, se comprometen pocas fibras musculares. A pesar de ello, es importante permitir al cuerpo habituarse y aumentar la intensidad gradualmente. Aumentando la intensidad se comprometen más franjas musculares y el entrenamiento puede dar mejores resultados. En este caso se dice que aumenta el reclutamiento espacial de las fibras.

Al inicio, puede ser útil anotarse en un cuaderno la intensidad con la que se entrena.

Un pequeño secreto para aumentar la intensidad sin sentir dolor: cuando inicia la contracción inducida por el electroestimulación, se puede realizar una contracción voluntaria del músculo. Esto aumenta la actividad propioceptiva y reduce la sensación de paso del impulso eléctrico en el músculo: ¡máximo confort y mejores resultados!

Si se usa la electroestimulación para el entrenamiento deportivo, se recomienda hacerse seguir por el entrenador y decidir juntos en cuáles músculos concentrarse y de que modo entrenarlos.

Por ejemplo, para mejorar la velocidad en la carrera es fundamental aumentar la fuerza de las piernas, pero también es posible seleccionar el tipo de entrenamiento utilizando un programa para la fuerza y la velocidad. Si en cambio el objetivo es mejorar la resistencia, entonces es preferible un trabajo de fuerza-resistencia.

Todo esto teniendo presente que es posible iniciar con una preparación genérica de la fuerza base y de la resistencia general, para después pasar a un programa específico de su propia disciplina deportiva, una vez que se alcanza una buena resistencia de corriente que se requiere.

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